Saltar al contenido
SørenK

Martin Heidegger: una filosofía para entender mejor el ser

25 enero, 2021
el ser y el tiempo de Heidegger

Martin Heidegger es sin duda el filósofo alemán más incomprensible que haya existido. Nada compite con la prosa de su obra maestra. La obra El ser y el tiempo es esencial para la filosofía de Heidegger y está colmada de complejas palabras compuestas en alemán como Bodenständigkeit y Wesensverfassung.

Sin embargo, más allá de la jerga, Heidegger nos deja algunas verdades simples, incluso un tanto caseras, sobre el sentido de nuestra vida, las enfermedades de nuestro tiempo y los senderos hacia la libertad. Vale la pena tomarse la molestia leerlo.

Nació, y de muchas maneras permaneció, siendo un alemán de provincia, que amaba recoger setas, paseaba en el campo y se acostaba temprano. Odiaba la televisión, los aviones, la música pop y los alimentos procesados. En cierto momento, fue partidario de Hitler, pero notó lo negativo de su proceder. Gran parte de su vida la pasó en una cabaña en el bosque, lejos de la civilización moderna.

¿Qué es el ser?

A pesar de su curiosa personalidad, el filósofo Heidegger escribió una de las obras de filosofía práctica y teórica más interesantes para nuestra evolución personal. De esta forma, en la obra heideggeriana podemos encontrar que se diagnosticó a la humanidad moderna de sufrir múltiples enfermedades del alma. Según Heidegger y su pensamiento, los principales problemas que sufre nuestro ser son los siguientes:

1. Hemos olvidado reconocer que estamos vivos… ¿qué aporta la filosofía de Heidegger?

Lo sabemos en teoría, por supuesto, pero en el día a día no estamos realmente en contacto con el sustancial misterio de la existencia, el misterio que Heidegger acuñó como Dasein o en español, ‘Ser’.

Es sólo en muy raras ocasiones, tal vez por la noche, o cuando estamos enfermos y hemos pasado solos todo el día, o durante una caminata en el campo, que nos hemos topado con lo más insólito y extraño de la existencia. En estos momentos es cuando experimentos qué es el ser en la filosofía de Heidegger. Tanto es así que nos preguntamos: ¿Por qué las cosas son como son? ¿Por qué estamos aquí en vez de allá? ¿Por qué el mundo es como es? A pesar de todas estas cuestiones que nos vienen a la mente sobre la existencia y la filosofía, huimos a confrontar lo que es opuesto a nuestro Ser, lo que Heidegger llama: Das Nichts, es decir, La Nada.

2. Hemos olvidado que todo Ser está conectado

La mayoría del tiempo, nuestros trabajos y rutinas diarias nos tornan egoístas y desarraigados de lo que es realmente el Ser. Tratamos a los demás y a la naturaleza como medios y no como fines. Pero de vez en cuando y, de nuevo, los paseos en el campo son particularmente favorables a volver al Ser y a su filosofía. Así nos es posible salir de nuestra estrecha órbita y expandir nuestra perspectiva. Podemos percibir lo que la filosofía de Heidegger denomina: La Unidad del Ser, al notar, por ejemplo, que nosotros, esa mariquita en la corteza, esta roca, y aquella nube en el cielo, estamos todos existiendo en este momento, y estamos unidos fundamentalmente por el hecho esencial de nuestro Ser común. Heidegger valora estos momentos inmensamente , y nos invita a usarlos como un trampolín hacia una forma más profunda de generosidad, a superar la alienación y el egoísmo, y a una más profunda apreciación del corto tiempo que nos queda antes que das Nichts a través de la muerte nos reclame uno a uno.

filosofía heidegger

3. Filosofía de Heidegger: nos hemos olvidado de ser libres

Muchos de nosotros no somos, evidentemente, muy libres. Estamos, según las singulares palabras de Heidegger:

«Arrojados al mundo en el momento que nacemos; arrojados a un particular y estrecho entorno social, formado de actitudes rígidas, prejuicios arcaicos y necesidades cotidianas, que no fueron creados por nosotros».

La filosofía de Heidegger quiere ayudarnos a superar este arrojamiento (Geworfenheit: como lo expone en alemán) Con prudencia, necesitamos comprender la influencia psicológica / social / profesional de nuestra cultura, para luego evolucionarla hacia una perspectiva más universal. Al hacer esto, realizaremos el clásico viaje heideggeriano lejos de la Uneigentlichkeit hacia Eigentlichkeit: de la falta de autenticidad hacia la autenticidad. En esencia, empezaremos a vivir para nosotros mismos. Aun así, la mayoría de las veces, según Heidegger, fallamos desastrosamente en esta misión. Simplemente nos rendimos a un modo de socialización superficial de ser lo que en su obra Ser y tiempo Heidegger llamó Ellos Mismos, a diferencia de Yo Mismo. Seguimos la Cháchara, de lo que se habla en los periódicos, en la televisión y en las grandes ciudades, en las que Heidegger odiaba pasar el tiempo. Lo que nos ayudará a alejarnos del Ellos Mismos es una apropiada e intensa concentración en nuestra inminente muerte. Es únicamente cuando nos damos cuenta de que otras personas no pueden salvarnos de Das Nichts que estamos más preparados para dejar de vivir para los demás, para dejar de preocuparnos tanto por lo que otros piensan, y para dejar de renunciar a lo más importante de nuestras vidas y energías por impresionar personas que, en primer lugar, nunca realmente nos han valorado.

Durante una conferencia, en 1961, le preguntaron a Heidegger cuál es la mejor manera de llevar nuestras vidas. Él respondió de forma concisa que simplemente deberíamos pasar más tiempo en cementerios. Sería mentira afirmar que los conceptos y la moral de Heidegger es muy clara. Sin embargo, lo que nos dice es por ratos fascinante, sabio y sorprendentemente útil. A pesar de las insólitas palabras y el lenguaje, de alguna forma, ya conocemos mucho de esto. Sólo necesitamos recordatorios e incentivos para tomarlo en serio, para lo cual su original prosa nos ayuda. Sabemos en nuestros corazones que es hora de superar nuestro Geworfenheit (arrojamiento), que debemos ser más conscientes del das Nichts(el vacío), y que nos debemos a nosotros mismos el escapar de las garras de la das Gerede (cháchara) en aras de la Eigentlichkeit (autenticidad), con un poco de ayuda del cementerio.

A %d blogueros les gusta esto: