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SørenK

Filósofos existencialistas: 5 Autores que te ayudarán a encontrar el sentido

17 agosto, 2021

Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos planteado preguntas alrededor de la existencia. Es completamente normal tener incógnitas acerca de nuestro propósito en la vida, así como cuestionarnos por qué estamos aquí. De esto, trata la corriente filosófica del existencialismo.

Es difícil encontrar a alguna persona que no se haya hecho las típicas grandes preguntas sobre la existencia. ¿Cuál es el significado de la vida? ¿Cuál es mi propósito? ¿Por qué existimos? 

Durante miles de años, estas preguntas fueron respondidas por las creencias alrededor de un todopoderoso Dios, y de hecho hoy en día muchas personas siguen creyendo en ello. En cambio, los filósofos existencialistas no están de acuerdo con que nuestro propósito en la vida sea asignado antes de nuestra creación. 

De este modo, de la misma forma que lo hace la religión o las creencias el existencialismo tiene lecciones que pueden ayudarnos a mejorar como personas, ya que es en esta filosofía donde se cuestiona nuestro papel en el mundo y el por qué debemos tomar una responsabilidad en ello. Pero, ¿Cómo nos puede ayudar la filosofía existencialista?

1# Søren Kierkegaard y la angustia (existencialismo cristiano)

Kierkegaard es considerado por muchos el primer filósofo existencialista que existió. La razón de ello es que su filosofía, a pesar de estar ligada a la creencia de Dios (por ello se dice que este autor está dentro del existencialismo cristiano), apuntaba a que el hombre era inevitablemente libre. Según este pensador vivimos en un mundo donde debemos tomar la iniciativa para determinarnos como personas. La responsabilidad que exige esta libertad en cada una de nuestras decisiones es lo que nos lleva a experimentar la angustia. 

Pero cuando Kierkegaard habla de la angustia no lo hace apuntando a un sentimiento que te hace sentir mal, sino a una sensación que te hace sentir que realmente ‘estás aquí y ahora’. Es decir, según este autor, estamos arrojados a un mundo con circunstancias que no podemos controlar, a pesar de que si podemos tomar las riendas de nuestras actitudes. 

Esto supone que en cada instante requerimos de tomar decisiones, unas decisiones que nos llevan a realizar diferentes actividades en vez de otras, es decir, descartar algunas opciones para nuestra línea de vida. De este modo esta filosofía existencialista intenta inculcarnos que somos los principales responsables de nuestros actos.

Cuando esto pasa, renunciamos a un futuro, algo que supone una sensación de angustia ya que de ello dependerá lo que nos pase. De este miedo a la elección, surge la famosa frase de este filósofoLa angustia es el vértigo de la libertad”.

2 # Albert Camus y el absurdo 

Albert Camus compara la existencia humana con la penosa situación del mítico Sísifo, condenado a empujar sin cesar una roca enorme hasta la cima de una montaña sólo para verla rodar de nuevo hasta abajo. Camus se pregunta si la vida es digna de ser vivida cuando es tan absurda, y tan fútil como el trabajo de Sísifo. Por lo tanto este existencialismo y sus características apuntan a remarcar el absurdo de nuestra existencia.

Al escoger vivir, al rechazar la posibiilidad omnipresente del suicidio, conferimos valor y significado a una vida que no tiene valor o significado en sí misma. Al escoger vivir la vida en lugar de terminar con ella, asumimos la responsabilidad de esa vida. A pesar de que esta exposición de la existencia en la filosofía tiene una apariencia pesimista, en realidad tiene una conclusión optimista: aunque la lucha vital carece de propósito último y el resultado final es siempre el mismo, podemos crearnos un propósito a través de esa lucha misma y mediante la forma en que decidimos jugar el juego de la vida. 

Por lo tanto, según uno de los autores más importantes del existencialismo, debemos tomar las riendas para confeccionar nuestro propósito en la vida. El hecho de vivir nuestra vida nos hace responsables a nosotros para dejar una imprenta en el mundo.

3 # Nietzsche y el superhombre

Ser seres libres, significa según Nietzsche, tener diferentes posibilidades. Según este autor, existen personas que son libres y otros que eligen no serlo. Esto es así por la libertad, es un privilegio de aquellas personas con una naturaleza fuerte y noble. En este caso, fuerte no se entiende como duro o violento de una manera física, sino que implica tener una fortaleza mental. 

Nietzsche expone en su filosofía y literatura existencialista que aquello que nos hace fuertes y libres es la habilidad de ser disciplinado, tener autoexigencia y autodominarnos. Al tener estas actitudes ante la vida, las personas tienen un modo de existencia más elevado y profundo.

En cambio, las personas que son ‘débiles’ no suelen querer ser libres ni tomar sus propias decisiones. Por lo contrario, estos individuos suelen renunciar a esta lucha. Lo que haces es subordinarse a los otros ‘amos’ y acaban obedeciendo a los demás como si fueran ovejas dentro de un rebaño.

Dice Nietzsche en una de las frases existencialistas más relevantes: «Cuando un hombre siente la necesidad de que se le tengan que dar órdenes entonces es cuando se vuelve un creyente. Y a la inversa: se puede pensar que un espíritu libre y fuerte que se despide de toda creencia, de todo deseo de certeza y seguridad y que se ejercita entonces en bailar hasta el borde de los abismos, ese es el espíritu auténticamente libre».

Cuando una personas tiene en su moral la autosuperación y por lo tanto quiere ser más libre, Nietzsche nombrará a esta actitud ‘La voluntad de poder’ y esta persona podrá convertirse en lo que él denominaba ‘superhombre’. Por lo tanto, una persona capaz de ser libre o un superhombre será capaz de lo siguiente.

  • Es capaz de sobreponerse a todo aquello que está establecido y a seguir sus propios valores, unos que se ha inculcado él mismo, y no los que determinan los demás. 
  • El superhombre no tiene por que cambiar aquello que considera bueno por malo o viceversa, sino debe saber criticar el origen de los valores que se le imponen de manera externa. 
  • Es un ser auténtico, es decir, no reproduce el pensamiento o las acciones de los demás, sino que sigue su propio camino, lo que implica que tiene las riendas de sus decisiones y acciones, por lo tanto, es alguien responsable de sus propios actos. 

4# Heidegger y la muerte

Según Heidegger, uno de los filósofos existencialistas menos conocidos popularmente a pesar de ser uno de los autores más importantes, el hombre no es una persona que muere, sino que de hecho es un ser-para-la-muerte. Lo que quería decir con ello este pensador es que la muerte, más que una experiencia que todos deberemos tener en el final de nuestra vida, es una meta en la que todos estamos avocados.  

Al tener la posibilidad de nuestra muerte siempre presente, es decir, que seamos finitos, esto implica que nuestra vida está caracterizada principalmente por esta sensación de que se va acabar en algún momento u otro. 

De esta forma, ser auténtico para la muerte acaba implicando que una persona reconozca plenamente la forma en la que vive su vida ya que su tiempo es finito y la muerte es algo inevitable. Sólo cuando una persona es capaz de reconocer plenamente que debe morir y actúa en consonancia con esta comprensión, es cuando esta empieza a existir y a vivir a través de sus propios deseos. Al asumir la responsabilidad que conlleva la muerte y una vida finita, las personas son capaces de elegir cómo vivirla en todos sus matices. Esta es la principal premisa de su existencialismo ateo.

Una buena forma de entender estas lecciones existencialistas, es cuando alguien de nuestro alrededor ha muerto o le dicen que va a morir. En estos casos, las personas solemos pensar qué sensación tendríamos en estos instantes. Cuando pensamos en ello, sentimos que quizá algunas acciones o decisiones que hemos tomado no eran acordes con aquello que realmente queríamos hacer. Esto no implica dejarlo todo atrás y vivir una vida frenética. Simplemente implica tener la responsabilidad de elegir aquello en lo que queremos transformarnos, ser la persona que realmente queremos ser.

5 # El existencialismo de Sartre

Satre nos muestra que no somos sólo observadores pasivos del mundo, que somos la medida de todas las cosas. Estamos constantemente sometiendo el mundo, nuestro mundo, a una interpretación activa que hacemos de él. Constantemente, según el existencialismo de Sartre, nos estamos topando con un mundo caracterizado y definido por los motivos, intenciones y actitudes que elegimos tener y las evaluaciones que elegimos hacer. 

Esto no quiere decir en absoluto que el mundo es como queremos que sea, sino que en un sentido muy real el mundo es para cada persona un producto de la actitud con la que se acerca a él. No somos simples observadores pasivos del mundo. El mundo que conocemos es un producto de la relación íntima entre la conciencia y el ser. 

Saber estos conceptos de los filósofos existencialistas puede ayudarnos a saber qué hacer con nuestras vidas para poder sentirnos más a gusto con nosotros mismos. De esta forma, el existencialismo puede ser una filosofía práctica para nuestra vida.

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